sábado, 5 de octubre de 2013

AQUELLA MÁGICA NOCHE

Aquella mágica noche
el cielo lucia hermosamente estrellado
y la nívea luna parecía  una bola de queso.
Una brisa fresca y ligera
apenas acariciaba nuestros rostros
y mecían, tímidamente, tu brillante cabellera.
La ciudad se mostraba singularmente iluminada,
los bólidos corrían como leopardos
firmes y prestos en llegar a sus puntos
y la gente de papel
caminaban raudos sumergidos en sus historias.
El local resultó ser un paraíso,
un pequeño gran mundo de diversión
dónde  se podía libar, parlar y cantar tranquilamente.
Allí estábamos
compartiendo una desbordante alegría
regocijándonos tan dulcemente
que ya parecía un grácil y afable sueño.
A veces me perdía en tus diáfanas pupilas
y parecía volar en un cerúleo firmamento
respirando tu feérica fragancia
de ninfa infinita y eterna, dueña de mi inspiración.
A veces tomabas mis trémulas manos
con tus delicadas manitas de algodón
y la sujetabas tan fuerte
como si no quisieras que se acabe la noche,
como si quisieras que me quede a tu lado para siempre
para cantarte tiernas baladas
que agüen despertar a la niña de sonricita de cristal.
A veces me hablabas tan quedo al oído
sin importarte las  estridentes  y bellas melodías
que invadían y se enseñoreaban del ambiente.
Preguntaste si despertabas en mí noble sentimiento
si veía en ti el símbolo de la felicidad
el complemento perfecto de mi  tétrica y solitaria vida.
Camino a casa a bordo de un viejo y humilde coche
recostaste tu cabecita en mi encamotado pecho,
dejaste que te abrasara y acariciará amorosamente.
De pronto nos miramos fijamente a los ojos sin rendirnos;
entonces nuestros labios se juntaron  solemnemente

y nació un cándido ósculo grávido de pasión y esperanza.

viernes, 2 de agosto de 2013

EL RETORNO

Ella estaba ahí
perfecta e inmaculada
mirándome dulcemente
con sus enternecidos ojitos de miel.
Sí, ¡claro que sí!
era ella
mi grácil princesita,
mi más hermosa musa,
la ninfa de mi adoración.
Creí que se trataba
de un prodigioso sueño
que todo era fantasía
y que pronto despertaría
para volver a recordarla
y a seguir esperándola
hasta el fin.
Pero no, no era así
ella existía y la podía tocar
con mis trémulas manos que,
ya se han cansado
de escurrir mis lánguidas
lágrimas de esperanza y fe.
Ella sonrió apacible
tan angelicalmente
como sólo ella sabe hacerlo.
Pronunció mi nombre
con su aurea y melodiosa voz
 de doncella celeste
tan risueña y eterna,
como ella misma.
Me acerqué lentamente
tomé sus  níveas y suaves manitas de algodón,
la abracé calurosamente
y me embriagué con su aroma
de mujer revestida de primavera.
Quise decirle que la había extrañado un universo
que nunca había perdido la esperanza…
Pero ella, como si leyera mis pensamientos,
dijo que lo sentía, que no volvería a marcharse.
Y sus ojos se inundaron de lágrimas

igual que los míos.

viernes, 7 de junio de 2013

NOSTALGIA

NOSTALGIA




Los años han pasado raudamente, cual tétricas estaciones de mi vida, y quizá tú a la distancia recuerdes como yo nuestra singular historia de amor.

Recordarás, tal vez, con ligera nostalgia las largas horas que nos quedábamos mirando las rutilantes estrellas regadas prodigiosamente en el infinito firmamento de nuestro lar.

Y reirás seguramente al evocar que parecíamos unos tontos contemplando la rutinaria travesía de la nívea luna, que cual globo llevaba en su interior peculiares pasajeros a un lejano y misterioso lugar.

Añorarás, entonces, las bellas tardes que tomados de las manos caminábamos bajo la lluvia dejando que las lágrimas del cielo bañen nuestra encaramelada anatomía.

Quizá te conmueva el corazón al revivir esos domingos llenos de paisajes campestres revestidos de humildad donde llegábamos a los más pequeños con una y mil ocurrencias con el sublime objeto de robarles una sonrisa.

Tal vez al observar nuestras fotos surja con más fuerza en tu tierno corazón la magra melancolía, ya añeja; entonces no podrás resistir más y tus pardos luceros se inundarán de súbito desbordándose por tus trémulas mejillas deslizándose lentamente hasta morir en tus labios de fresa.

Saborearás, por fin, el desengaño, la acre sazón de tus inefables traiciones, entonces querrás venir a buscarme y yo todo bañado de llanto te diré “yo también te amo, pero… ya es tarde”



viernes, 29 de marzo de 2013

YO QUERÍA


Yo quería caminar contigo bajo la lluvia, dejarnos mojar por las lágrimas del cielo.
¡Qué importa si las gentes nos tildasen de locos, o que la gran ciudad se quedara en silencio como si no existiera nadie y nadie pudiera vernos ¡
Quería, princesa mía… escalar juntos la montaña más alta del mundo
y cuando hayamos conquistado la gran cima hubiéramos levantado nuestra humilde  bandera de victoria, entonces, abriendo los brazos  y mirando el cerúleo firmamento , exclamaría con todas mis fuerzas que te amo todo un universo y todavía más.
Seguidamente me arrodillaría, juntaría mis palmas y en fervorosa plegaria agradecería  al señor por haberte enviado y permitirme entregarte mi encamotado corazón.
Quería, reina mía…llevarte en mi viejo bote de madera hubiéramos surcado inconmensurables océanos, esos que apenas conocíamos por las enciclopedias.
Habría sido fantástico bañarnos, apaciblemente, en los mares de los exóticos países y, cuando el astro rey  agonizara en el horizonte escarlata, nosotros estaríamos  en la playa, todo embadurnado de arena jugando como meros niños, sin importarnos el tiempo.
Mas, al caer la noche hubiéramos prendido una fogata y ahí, bajo la luz y el calor de la aurea lumbre te abrazaría parsimoniosamente, te miraría fijamente y te diría que todo va a estar bien, que estoy contigo y quizá nuestros labios se junten, naciendo así el cándido ósculo grávido de pasión, de entrega, de lealtad, de amor.

Quería, ninfa mía… inmortalizar  tu inmaculado nombre en mis sencillos versos,
hubiera sido un enorme placer ofrecerte mi lira  y entonar para ti tiernas baladas que, cual brisa marina apenas acaricien tus rosadas mejillas, jueguen con tus
plateados cabellos y roben una dulce sonrisa de tus labios carmesí.

Quería también, amor mío…entregarte mis horas, mis sutiles ocurrencias…

Quería realizar con vos tantos proyecto y aventuras, pero sé que ahora que no estás es irreparablemente imposible.

¡Perdóname, mujer, por no preguntarte lo que tú querías!

jueves, 14 de marzo de 2013

DOLOROSA CONFUCIÓN


Me trajeron ayer por la noche;
dos guardias con rostros fieros
me custodiaron recelosamente,
propinabanme, de vez en cuando, fuertes golpes
que me descalabraban  y hacían perder el sentido.
No podía hacer nada, tenia las manos esposadas.
ni siquiera  gritarles que “soy inocente”
que ellos, en verdad, se habían equivocado.
Abrieron una gélida y hedionda celda
 y me tiraron allí como cualquier cosa,
cual una pútrida fruta luego de examinarlo.
Y aquí estoy
con mis prendas aun húmedas
 con mis huesos remojados
y mis carnes blanqueadas, horriblemente hinchadas
como un cadáver triste y abandonado.
Y sigo aquí, en este tenebroso cuadrilátero
tiritando morbosamente, congelándome, muriendome…
Acurrucado en un rincón
intento darme calor escurriendo mi sencilla camisa.
Ya son las doce del medio día
y aún no me dicen por qué estoy aquí,
tampoco donde fueron a parar mis documentos,
mi dinero, mi correa, mi celular y mis preciadas zapatillas.
Ni siquiera se han acercado por aquí
y ya el hambre comienza a devorar mis entrañas.
Si tan solo hubiesen comprendido
que yo pasaba tranquilamente por esa calle
cuando de una tienda salió raudo un tipo encapuchado
con el dinero robado, el surtido de joyería y el arma en alto
chocándose conmigo estruendosamente
hasta hacerme caer a la vereda junto a él.
Si la señora, propietaria de la joyería
hubiera entendido que el desconocido se levanto de súbito
y emprendió loca carrera dejando regado sobre mí casi la mitad de su delito.
Si al menos ella no me hubiese imputado de campana
Hoy no estaría intentando dormir con el estomago vacio.

lunes, 28 de enero de 2013

NO TE DEJES, HERMANO

 No te dejes, hermano, no dejes que este mundo lleno de sombras te consuma y te haga parte de él.
Sé fuerte, fuerte e inquebrantable como el huarango que se mantiene de pie en medio del infernal desierto.
Que no te intimiden las frías y hacinadas celdas llenos  de ignotas criaturas
que ,al igual que tú, viven recordando sus historias y contemplando, eternamente,
el viejo reloj pegada en la despintada pared.
Que los años no te destruyan ni erosionen tu noble corazón; que, después de todo
sigas siendo tú mismo; el mismo hombre con alma de niño y la sonrisa de cristal.
Que en las noches de insomnio no te lastimen los índices acusadores; ni las cruentas injurias laceren tu níveo espíritu.
Que tus tiernos luceros jamás se inunden, que no bañen tu rostro con gruesa lagrimas amarga.
solo te pido que tengas fe, que conserves la esperanza de que un día  la aurora  vendrá por fin a visitarte.

martes, 16 de octubre de 2012

MI ONOMÁSTICO

El día que fue mi santo
me lo pasé en el cuartel haciendo manto.
El día que se celebró mi cumpleaños,
las horas eran lentas y el día parecía un año.
Era un sábado catorce de julio,
estaba de servicio el capitán José Tulio.
Nadie   sabía de mi onomástico,
ni siquiera el energúmeno táctico.
Un año más, se sumaba a mi vida
era su llegada como una envestida.
Se levantaban ante mi diecinueve otoños melancólicos
llenos de soledad y fuertes cólicos.
En la mañana que debió pintarse de felicidad
vi como un, oficial, golpeaba a uno sin piedad;
Por no estar atento
en la instrucción  del armamento.
La tarde transcurría tarareando una tonada triste,
nadie me alegró ni con un chiste.
Lejos de padres y hermanos,
De felicitaciones y apretones de manos.
Cuando el día tan esperado se iba,
pues el tiempo, con su curso seguía,
ya en silencio pensaba en mi familia
en mis amigos y en mi querida Edomilia
Cuando por fin agonizaba aquel sombrío sábado,
me encontraba sobre la cama recostado,
meditando en mi día transcurrido
y sin darme cuenta me quedé profundamente dormido.

jueves, 28 de junio de 2012

A LA MUERTE

A ella, que tarde o temprano me envolverá.


¿Cuándo vendrás por aquí
oh funesta dama de
largos y descoloridos
vestidos de carbón!
¿Cuándo te sentarás a mi costado
seduciéndome con tus famélicos
encantos hasta hacerme
adicto a tu presencia?
¿Cuándo dejarás de mirarme
a escondidas y te muestras
para descubrir así que guardas
detrás de tus ignotas túnicas
que huelen a humo y ceniza?
¿Cuándo será el día
que huya de tu universo gris
la pesada incertidumbre
y te de libertad para elegir
si en verdad soy yo el indicado
para dormir con vos en inconmensurables
sábanas de brea?
¿Por qué, musa mía
eres apasionada con mis hermanos
de nívea cabellera
y piel maltratado por los
 cruentos azotes del tiempo?

¿Por qué te enorgulleces pintar el
nombre de tus amantes y la de sus
raíces y retoños con tinta carmesí?
¿Por qué nadie sueña contigo
y los pocos que te buscan,
por más que muevan cielo y montañas
no logran conquistarte?
Dime ahora, longeva criatura
¿Cuándo será tu hora de partir?

lunes, 11 de junio de 2012

YO SOLO QUIERO


 
A Kassenia, por darme nuevas esperanzas.
 
Yo sólo quiero
embriagarme
 con tus afrodisiacos ósculos,
desgastar mis trémulos labio
en los tuyos
de almendra y rojo carmesí.
Yo sólo quiero
contemplar tu níveo espíritu
y dejarme atrapar en tus pupilas
de exótico cristal.
Yo sólo quiero
perderme en la jungla
de tus enmarañados y lozanos cabellos
que juegan con el
tímido viento austral.
Yo sólo quiero
inmortalizarte  en mis
humildes versos,
esos que , como una fresca y ligera brisa
besen tu brillosa piel de sirena
y expiren en ella.
Yo sólo quiero ser tu grácil sombra
para nunca apartarme
de tu singular escultura
 de amazona tropical
e ir contigo
hasta el último confín del universo.
Yo sólo quiero
morir pronunciando tu fulgente nombre
 y sabiendo que sabes
que yo sólo viví para ti.
Yo sólo quiero
exhalar mi último aliento
sabiendo que has sonreído
 y con ello iluminado
mi eterno viaje.

jueves, 15 de diciembre de 2011

AQUÍ DEJO TU RECUERDO




Aquí dejo tu recuerdo,
ya me he cansado de llevarlo
así que lo abandono sin
volver la mirada,
al igual como tú sepultaste
mis sueños y mis áureos proyectos.
Aquí arrojo al eterno olvido
tus días de primavera
tus horas salpicadas de hipocresía
tus ocurrencias compradas por
monedas de un ignoto judas.
Aquí, sentado sobre hierba fresca,
bajo un ardiente sol de verano,
contemplando ,extasiado, el diáfano
firmamento ucayalino;
pienso en tantas cosas nuestras
que pudieron cristalizarse;
pero que, tétricamente, no lo
dejamos ser realidad.
Aquí, amor mío,
derramo por última vez
mis cálidas cataratas
revestidas de dolor y,
salpicadas de desengaño.
Aquí, mi linda estrellita marinera,
recojo todas nuestras horas,
esos que estuvieron desparramados
por todo lo largo y ancho de este
sombrío mundo
para guardarlos en un místico baúl
y enterrarlo, sin titubear, en el corazón
de mi más lejana indiferencia.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

MI JARDÍN



¡Qué lindo es mi jardín!
¡De aventuras sin fin!
Donde aprendo a cantar
Y con mis amigos jugar.

Pintando dibujos, estoy.
Un gran artista soy.
¡Sé ya las cinco vocales!
¡Para mí todas son fáciles!

Mi jardín es grande,
pero no se llega tarde.
Se hace toda la tarea
porque si no te cae la correa.

Con mis compañeros juego sin parar,
pero nunca nos ponemos a pelear.
Nos queremos como hermanos
y siempre nos damos la mano.

Mi señorita es muy bonita;
Siempre la veo igualita.
Es alegre y cariñosa,
y cuando enseña es asombrosa.

Mi jardín es de colores,
así como las flores.
Con mesas y sillas chiquitas
donde se sientan simpáticas niñitas.
He aprendido muchas cositas,
como dibujar las casitas.
¡Puedo contar hasta diez!
Y… si quiero ¡Puedo hacerlo otra vez!

lunes, 18 de julio de 2011

QUIERO SER




A Ana Gabriela, por ser como es.
Quiero ser tu sombra, seguirte siempre hasta el fin. Quiero ser el aire que respiras, introducirme en tus entrañas y darte vida. Quiero ser la sangre que recorre por tus venas, y estar pendiente ante tu menor herida. Quiero ser tu pensamiento y así saber cuando te acuerdas de mí.
Quiero ser la fresca brisa que recorre tu plateado rostro, juegue con tus lozanos cabellos de azabache y apenas te roben una tierna sonrisa. Quiero ser el humilde sol, verte cuando abandones la cálida cama y salgas para que mis rayos de luz bronceen tu escultura de sirena tropical. Quiero ser el grácil aguacero de las tardes de verano, y bañarte con mis lágrimas de felicidad. Yo simplemente deseo ser lo que tú quieres que por ti sea.
Yo te amaré como nadie se atrevió a amar en esta tierra, a tal extremo que el mismo Cupido se sienta avergonzado. Te adoraré más allá de la muerte y el olvido, cual si fueras un ser eterno. Tu nombre sobrevivirá a la historia, pues yo lo inmortalizaré en copiosos poemas de amor. Y cuando el tiempo haya pasado por nuestros rostros, yo seguiré diciéndote que eres la mujer más linda del planeta entero. Entonces continuaremos visitando los parques, caminaremos tomados de las manos como lo hacíamos antes y, quizá las parejas jóvenes de entonces nos miren con asombro y respeto. Yo seguiré hilvanando tiernos versos que, cual baladas, cantarán tu feérico existir.
Construiremos un mundo dentro de éste que está salpicado de dolor, tan ancho y ajeno, como lo dijo algún escritor. Emplearíamos nuestros días en visitar hasta el último pueblito del globo, llevando en nuestras alforjas la semilla de la paz y el amor. Escalaríamos el Everest, y cuando hayamos conquistado la cima plantaremos nuestra bandera de triunfo, pendón áureo que será construido con un poco de perseverancia, disciplina y sacrificio. Y por las tardes cuando el león de fuego vaya hundiéndose inexorablemente en el lejano y escarlata horizonte yo te invitaré a abordar mi pequeño bote de madera. Surcaríamos con él los inconmensurables océanos y, cuando hayamos arribado, de repente, en una playa desconocida dejaríamos que el viento juega con nuestros austeros trajes mientras los endebles rayos de la estrella diurna besen tímidamente nuestra piel gastada.
Y cuando por fin hayamos dominado el nevado más alto del planeta, navegado por todos los mares del globo, haber dejado algún recuerdo en la última aldea, entonces podremos decir que el tiempo nos resultó corto, pero al mismo tiempo que valió la pena haber sido parte del mundo que nos tocó vivir. Entonces, agradeceré al cielo por haberte enviado y, con el último aliento que me resta diré sonriendo, que te amo un universo y todavía más.

miércoles, 9 de febrero de 2011

SOLEDAD


Soledad ¿quién te conoce?
¿Quién te creo tan silente?
¿Quién dibujó tu nombre
junto a la dolorosa nostalgia?
¿Quién te llama
y aunque le grites en sus oídos
no se da cuenta que ya llegaste?
¿Por qué duele sentirte?
Dime ahora
¡Oh doncella de tétrico mirar!
¿Por qué todo aquel que te ama
tiene que ahogarse en sus profundas penas
mientras contempla los mismos pasillos?
¿Por qué huyes despavorida
cuando papá viene a conocerte?
¿Por qué te divides en todo el mundo
y acompañas a copiosas personas a la vez?
¿Por qué te marchas cuando vez
a tu hombre junto a los suyos,
y como él si tolera
que vayas por todo el globo
derramando tu esencia?
¿por qué de pronto eres inmensa
y diminuta a la vez?
¿por qué te entregas?
con inusitado fervor
a mis longevos hermanos
de nívea cabellera
y rostros maltratados por
los azotes del tiempo?
¿por qué los martirizas
hasta verlos sumidos
en eternos sueños?
¿Por qué traes junto a ti
al místico silencio
a la tenebrosa oscuridad
y al llanto desconsolador?
Dime, leal compañera,
¿quien invento tu nombre?

jueves, 20 de enero de 2011

TÉTRICOS OBSEQUIOS


Para ti ¡oh anciano mío!
es este mi canto
Para ti ¡oh viejito de nívea cabellera!
Son estos mis versos estirados y revestidos de melancolía
Para ti ¡oh amigo de trémulas manos!
es esta mi ofrenda de letras ensangrentada
Para ti ¡oh compañero leal de mis lúgubres días!
es esta mi vida desesperada clamando un segundo de paz,
Si, oh humano de mirada lejana y pérdida
para ti son todos estos tétricos obsequios
tómalos, ya son tuyos.
y perdóname por no ofrecerte el sol, la luna, ni las estrellas.
Tú sabes, señor mío,
que en mi alma sólo habitan seres oscuros e ignotos.
No puedo darte lo que no tengo;
pero aún así
yo quiero que sepas
que sólo intento robarte una sonrisa,
tan sólo ver regocijarse a tu alado espíritu
y, que doloroso es ver
que lo único que consigo
es hacerte ahogar en tu mar de lágrimas
que inundan de súbito tus ganas de existir.
No te culpes, padre,
no fue usted quién tiñó mi hálito
del color de la oscuridad,
tampoco fue quién lo dio aquel sabor amargo
a las huecas palabras que salen de mi famélica boca.
por favor deja de gritar a los cuatro vientos
que es por ti que sólo guardo
eternos otoños en mis pardas pupilas
y ubérrimos inviernos en mis descosidos abrazos.
Pero no me dejes cargando todo esto
Que humildemente los traía para ti;
no me dejes con las ganas
de regalarte mi respiración.

lunes, 10 de enero de 2011

PRISIÓN


Estoy conversando con la soledad,
jugando alegre con la melancolía,
coqueteando con la incertidumbre,
abrazando a la tétrica oscuridad
que me envuelve de súbito con su
infinito manto de carbón.
Escucho de vez en cuando
gritar furioso al místico silencio
cuyo eco retumba por todo este mundo
compuesto por cuatro muros
salpicados de sangre y dolor.
Aquí los segundos son pesados
las horas son largas avenidas
y recorrerlas es una eternidad.
Aquí da lo mismo saber
si el astro rey ya está en el firmamento
o a lo mejor ya se hundió
en el lejano horizonte escarlata;
pues aquí sólo vez sombras
con ganas de convertirte en una de ellas.
Aquí duele vivir de la misma manera,
aquí cuesta caro estar vivo
y respirar este aire corrompido
que me masculla al oído
diciendo que ya deberá haber expirado.
Todos los días luchar conmigo mismo
para convencerme que aún hay esperanzas
de que estas ignotas y fúnebres barreras
por fin caerán.
Entonces la luz del día
besará mi demacrado rostro
que junto a mi famélica anatomía
han sido parte de una espeluznante pesadilla.
Hasta que ese bendito momento llegue
continuaré con mi morbosa rutina
manteniendo mi fe inquebrantable
mis fuerzas fecundas de conquistar
el pico más alto del universo
pues cual ave fénix
prometo resurgir de éstas hediondas cenizas.

miércoles, 5 de enero de 2011

PEDACITO DE CIELO


¡Ay pequeño amigo!
¡Ay tierno compañero
de mis días grises!
¡Ay pedacito de cielo!
¡Ay arroyito de espuma!
Nos han alejado los vientos
con sus furiosas estampidas.

Desde entonces
te busco en mi rutina
en los bolsillos de mis viejos pantalones
y por más que rebusque
no logro hallar señal de ti.

¡Cuántas lunas compartiendo
mi pobreza,
mis inusitadas tristezas,
mis desaires fermentados!

Mas ahora estás lejos,
radicando en desiertos
del olvido eterno.

¿Quién te arrancó de mis carnes?
¿Quién te sentenció
a vivir en el silencio
de las oscuras cavernas del seol
¿Quién se atrevió
a dejarnos nadando
en un mar de lágrimas
revestido de melancolía sin fin?

martes, 14 de diciembre de 2010

DESILUCIÓN


He vivido adorando a una arpía
creyendo que se trataba
de una princesa celestial.
En los altares de cristal
la ofrecía mirra e incienso
para que el aroma llegara
hasta su trono de diamantes y pedernales.
Pregonaba a viva voz
su singular belleza
su alma benévola y humilde.
En mis más hermosos sueños la veía
con su túnica blanca de lino fino,
entonces acariciaba mi rostro
con sus níveas y afables manos de algodón.
Mas todo era falso,
¡una simple alucinación
de hombre torpemente enamorado!
No se trataba de ningún ser divino
no había frente a mí
ninguna princesa celeste
ni siquiera una cándida estrella
que brillara por su honestidad.
Entonces comprendí
que me fie de una mujer hipócrita
que puede vender sus principios
por tontas y vanas concepciones.
Ya no le queda honor
hace tiempo lo perdió
a medida que copiosos bandidos
tocaban sus puertas para cenar
los pocos manjares que aún lo sobraba.
¡Qué pena por ella!
¡que lástima!
pues, yo, que lo amé de verdad
jamás volveré a encaramarla
mucho más allá del majestuoso sol.

martes, 30 de noviembre de 2010

DECEPCIÓN


Anciano mío
hoy vengo con mi vida desparramada
con mi alma despintada
y con mi corazón ensombrecido.
Vuelvo de andar por el mundo,
de vagar sin rumbo,
de gastar mi juventud
en copiosos antros
creyendo así
olvidar mis penas de amor.
Todo fue en vano
no conseguí lo que buscaba
ella aún no hiere a mi recuerdo
y me ha convertido
en un pobre bohemio.
Aquí estoy, padre mío
arrepentido de todos mis dislates,
cual hijo pródigo suplico tu perdón.
He fallado a tus sueños,
he burlado tus anhelos,
he jugado con tu fe
he violado tu esperanza
y me he defraudado así mismo.
¡No…no la culpéis!
dejadla en paz,
soy yo el responsable
de tener una vida hecha girones.
¿Por qué no escuché a tus canas?
¿Por qué no contemple tus años?
¿Por qué no abracé tus cantos?
¡miradme ahora!
¡me estoy muriendo!
volviéndome nada
convirtiéndome en olvido.
¡Ay viejito, mío
Nunca fui lo que esperabas!

jueves, 25 de noviembre de 2010

YA NO ME DUELES


Ya no te espero,
ya no sueño contigo,
ya no me consumo
con tus tristes recuerdos
ya no lloro tu partida
ya no aguardo tu regreso.
Aprendí a convivir con la soledad,
a conversar con el silencio
a jugar con la nostalgia
a reír junto a la melancolía.
Un día pensé
que sin ti me moría,
que no respiraría,
que nada sería;
sin embargo hoy sé
que estaba tontamente equivocado
El día que te marchaste
fue una fría tarde de mayo
esa noche
ubérrimos manantiales
se desbordaron de mi alma
al recordar tu infame querer.
Te escribí versos estirados
sobre pergaminos aguados;
de pronto me quedé exánime
sobre la inundada mesa de madera.
Al día siguiente
el majestuoso sol me sonrió;
entonces quemé todo lo escrito
y con ello tu falso amor
Hoy más tranquilo afirmo
ya no te quiero…estoy bien solo.

viernes, 15 de octubre de 2010

HE SOÑADO


¡He soñado!
¡Sabedlo, bella y tierna mariposa!
Me vi caminando por senderos de oro,
escalando nevados de plata,
bañándome en cristalinas aguas
que purificaban mi espíritu de niño.
¡He soñado!
¡Sabedlo, querida!
He estado en lugares benditos
he respirado el aroma de las estrellas,
he degustado deliciosas ambrosias,
he contemplado el dulce amanecer
y los rayos dorados del ocaso.

¡He soñado!
¡Sabedlo, doncella del alba!
he estado entre ángeles,
he ofrecido mirra al señor,
he quemado incienso para él
y me he ganado su bendición.

¡He soñado!
¡Sabedlo, amiga!
he soñado con el amar
he soñado con…
¿es que aún no lo sabes?
¡He soñado contigo!
¡He soñado con tu alma de espuma!